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23 ene 2026 | 12 MIN.
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La Guardiana del Norte: el papel de Suecia en la arquitectura de seguridad de Europa

23 ene 2026 | 12 MIN.
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Kostiantyn Hlushko, analista y comentarista del centro "Resurgam" de política de Europa del Norte

En marzo de 2024, Suecia se convirtió en miembro de la OTAN, lo que le impone la obligación de prestar asistencia a otros países de la Alianza en caso de que sean atacados. El abandono de una política de neutralidad de más de 200 años se produjo en el contexto de la invasión rusa a gran escala de Ucrania y de la guerra híbrida de Moscú contra los países de Europa.

En este artículo se analiza la importancia estratégica de Suecia en la arquitectura de seguridad regional, sus capacidades militar-industriales y su potencial para reforzar la capacidad defensiva de la OTAN.

La ubicación estratégica de Suecia

Suecia se encuentra en la península escandinava, tiene fronteras terrestres con Noruega y Finlandia, está conectada con Dinamarca a través del puente de Öresund y tiene salida al mar Báltico. Su importancia estratégica se ve reforzada por numerosas islas, entre ellas Gotland. En 2017, el general estadounidense David Perkins calificó a Gotland como un “portaaviones insumergible del mar Báltico”, subrayando su papel en el control de esta zona marítima.Mapa que muestra Gotland

Gotland también es denominada en ocasiones la “clave del mar Báltico”, ya que el control de la isla permite dominar las comunicaciones marítimas y aéreas de la región, proporcionando una ventaja estratégica. El experto militar sueco Johan Wiktorin escribió en 2013: “Controlando Gotland y desplegando allí sistemas avanzados de defensa aérea, cualquier actor puede privar a otro de esa posibilidad, al tiempo que incrementa las capacidades de sus propios sistemas integrados de defensa antiaérea. En tales condiciones, se pueden mover fuerzas significativas por mar, tierra y aire con fines estratégicos”. En caso de una guerra con Rusia, Gotland desempeñaría el papel de cabeza de puente y de nodo logístico clave en el mar Báltico.

Si Rusia ocupara la isla y desplegara allí sus sistemas de defensa aérea, artillería, tropas y fuerzas aéreas, ello no solo complicaría de forma significativa el avance de las fuerzas de la OTAN en el mar Báltico, sino que también aislaría parcialmente a los países bálticos. Partiendo de esta premisa, Suecia llevó a cabo recientemente ejercicios conjuntos en la isla con Polonia. En los ejercicios participaron fuerzas aerotransportadas, unidades de misiles costeros (armadas con sistemas de misiles antibuque) y fuerzas locales de defensa territorial. Los ejercicios se desarrollaron en el formato SNEX (Short Notice Exercise), que prevé un corto tiempo de preparación y un rápido despliegue de tropas. Esto permite comprobar su capacidad para actuar en condiciones de tiempo limitado y alta dinámica.


Lanzamiento de un misil antibuque RBS-15 Mk.2 desde una plataforma basada en un camión Volvo

Al mismo tiempo, es importante tener en cuenta los sistemas rusos de defensa aérea y el complejo de misiles costeros Bastion, desplegados en Kaliningrado, así como la brigada de misiles en San Petersburgo, que en caso de guerra podrían representar una amenaza tanto para los buques de la Alianza como para el personal en la isla.

Otro elemento importante para mantener la seguridad en el mar Báltico es Gotemburgo, el mayor puerto de Escandinavia. Es uno de los pocos puertos de Suecia capaces, en caso necesario, de recibir grandes buques de guerra y servir para el transporte de armamento pesado para su posterior traslado a la zona de operaciones. Es importante para Noruega y los países bálticos, dado que por Gotemburgo se transbordan grandes volúmenes de mercancías, pero resulta verdaderamente estratégico para Finlandia. En 2024, la empresa logística finlandesa Nurminen Logistic puso en marcha una ruta ferroviaria regular entre la ciudad fronteriza de Haparanda (en la frontera entre Suecia y Finlandia) y el puerto de Gotemburgo. En caso de guerra, esta ruta podría convertirse en una vía alternativa para el tránsito de bienes y recursos finlandeses, clave para sostener la economía del país en defensa.

Suecia, por su parte, en caso de conflicto podría convertirse en un nodo clave de basamiento, logística y tránsito para la realización de operaciones y el rápido traslado de equipos a las zonas necesarias. Prueba de ello es que en agosto de 2025 el gobierno encargó a las Fuerzas Armadas suecas proponer a la OTAN la posibilidad de crear un cuartel general de gestión logística. En el sitio web del gobierno ya se indican las fechas previstas para el inicio de funcionamiento del cuartel general (finales de 2027), se detalla el número de personal para tiempos de paz y de guerra, y se especifica su ubicación (la ciudad de Enköping, en el sur de Suecia).

El complejo militar-industrial de Suecia: autonomía y suministro de armamento a los aliados de la OTAN

Una de las ventajas estratégicas de Suecia es su desarrollado complejo militar-industrial, gracias al cual el Estado goza de una considerable autonomía para abastecerse de armamento. Entre las principales empresas suecas destacan SAAB y Volvo Defence. SAAB produce una amplia gama de material militar: desde aeronaves militares, vehículos aéreos no tripulados (UAV), tecnologías de control de drones, misiles y sistemas antidrones, hasta submarinos, incluidos los no tripulados. Volvo Defence fabrica vehículos de transporte militar, motores y equipos de ingeniería.

Además de los fabricantes suecos, en el país operan también empresas de defensa extranjeras con producción localizada. GKN Aerospace Sweden (empresa británica) fabrica motores aeronáuticos y componentes para la aviación de combate. Nammo Sweden AB (empresa noruego-finlandesa) se especializa en municiones y sistemas de misiles. Por su parte, BAE Systems Hägglunds y Bofors (divisiones suecas de la corporación británica BAE Systems) se especializan respectivamente en la producción de vehículos blindados y artillería, en particular el vehículo de combate de infantería CV90 y el sistema de artillería autopropulsada Archer. A pesar de la propiedad extranjera, su actividad está integrada en la infraestructura de defensa sueca y contribuye al desarrollo de las capacidades nacionales de defensa.

Los suecos siguen atentamente el desarrollo de la guerra ruso-ucraniana y transforman los resultados de estas observaciones en nuevos sistemas de armas y en la modernización de los ya existentes.

Teniendo en cuenta el papel de los sistemas no tripulados en la guerra ruso-ucraniana, Suecia ha comenzado a desarrollar y crear sistemas no tripulados para todas las ramas de las fuerzas armadas. En el contexto de la guerra naval se puede mencionar el minisubmarino no tripulado LUUV; en la guerra aérea, el UAV de tipo helicóptero multipropósito Skeldar V-200; y en tierra, los drones terrestres no tripulados UGV. Tampoco se olvidan de las tecnologías de control de enjambres de drones.

SAAB también desarrolla activamente tecnologías de protección contra drones. El consorcio presentó recientemente el misil antidrones Nimbrix, declarando su disposición a suministrarlo a los clientes ya en 2026 y subrayando que será barato. El precio exacto aún no se conoce, pero el factor del bajo costo puede desempeñar un papel clave: si contra un país se lanza una gran cantidad de drones enemigos —armas relativamente baratas—, la decisión de derribarlos con misiles costosos coloca al país en una situación desfavorable.

Otro ejemplo de medios antidrones de bajo costo de SAAB es el sistema Loke, que el consorcio desarrolló en pocos meses y ya ha comenzado a integrar en las fuerzas armadas. En esencia, se trata de una camioneta en la que se instaló un radar y, en varias otras, un módulo de combate, haciendo que todo funcione como un sistema. Viene inmediatamente a la mente la expresión “barato y efectivo”; sin embargo, cuando se trata de combatir drones relativamente económicos, esto puede resultar exactamente lo que se necesita.

En cuanto a la modernización de los sistemas de armas existentes, cabe mencionar la asignación de fondos gubernamentales para modernizar los cazas nacionales JAS 39 Gripen, de modo que puedan despegar incluso desde carreteras comunes, así como la creación de nuevos modelos del VCI CV90 (modelo CV9035IIIC), cuyo contrato de suministro a las Fuerzas Armadas de Suecia ya ha sido firmado.Detalle del armamento y equipamiento del VCI CV9035 MkIIIC

La existencia de un complejo militar-industrial tan desarrollado permite no solo equipar a las propias fuerzas armadas con material y armamento, sino también venderlos a los aliados de la OTAN. Por ejemplo, en 2022 Eslovaquia y Chequia firmaron un acuerdo conjunto para la adquisición y operación de más de 400 vehículos de combate CV90 de distintas modificaciones. En 2024, Polonia firmó con Suecia un contrato para miles de lanzagranadas antitanque portátiles Carl-Gustaf y cientos de miles de municiones (con entregas previstas para el período 2024-2027). Además, Dinamarca encargó 115 unidades del CV9035, y Hungría espera recibir 4 cazas JAS 39 Gripen adicionales (entregas previstas para 2026).

Un aspecto ventajoso de la cooperación con el complejo militar-industrial sueco es que los suecos suelen mostrarse abiertos a la localización de la producción o de algunos de sus elementos en los países clientes. Se pueden mencionar los acuerdos con Hungría para abrir en Budapest un centro de desarrollo aeronáutico que se especializará en el desarrollo de aviónica, la integración de inteligencia artificial, tecnologías de realidad virtual y software para el JAS 39 Gripen hasta finales de 2025. Otro ejemplo es la localización de la producción del CV-9035 en Eslovaquia.

Este enfoque refuerza simultáneamente tanto a Suecia como a sus aliados. Por un lado, Suecia amplía su influencia industrial-militar y, por otro, el aliado obtiene nuevas tecnologías, puestos de trabajo y un aumento de su propia capacidad defensiva.

La preparación de Suecia para una posible guerra con la Federación Rusa y el potencial de Suecia para reforzar a la OTAN

La preparación de Suecia en 2014–2022

Suecia fue consciente de la amenaza procedente de Rusia antes que muchos otros países europeos. Tras la agresión rusa contra Ucrania en 2014, Suecia comenzó a restablecer el concepto de defensa total y a adaptarlo a las realidades contemporáneas. De forma gradual se incrementaron los gastos militares, se restableció el servicio militar obligatorio —que pasó a incluir también a las mujeres— y se inició la reconstrucción del sistema de defensa civil. Las Fuerzas Armadas comenzaron a reorientarse desde misiones de mantenimiento de la paz limitadas en el extranjero hacia la defensa directa de Suecia frente a un posible agresor.

En aquel momento Suecia era un país no alineado, por lo que las garantías de la OTAN no se le aplicaban en caso de un ataque. Al mismo tiempo, Suecia participaba en diversos formatos regionales. En 2016, en el marco de uno de estos formatos (NORDEFCO), los cinco países nórdicos (Suecia, Finlandia, Dinamarca, Noruega e Islandia) firmaron un acuerdo que permite a sus fuerzas armadas utilizar el espacio aéreo, marítimo y terrestre de los demás en tiempo de paz. En 2018, Suecia firmó con Finlandia un memorando sobre cooperación militar que permitía a ambos Estados realizar conjuntamente la planificación operativa en caso de crisis o guerra.

De este modo, Suecia no solo reforzaba su propia capacidad para resistir a un posible agresor, sino que también trataba de crear una red regional de Estados socios que, en caso de ataque, aunque no estuvieran obligados a enviar tropas, sí prestarían apoyo.

La preparación de Suecia desde 2022

La invasión rusa a gran escala de Ucrania demostró que, aunque los suecos identificaron la amenaza con antelación, subestimaron su magnitud. Por ello, el 7 de marzo de 2024 Suecia se convirtió en miembro de la OTAN. Sin embargo, la adhesión a la Alianza no detuvo la preparación activa del país para una posible guerra, sino que, por el contrario, la aceleró. El gasto en defensa fue revisado nuevamente al alza y se prevé que alcance el 2,8 % del PIB en 2026, el 3,1 % en 2028 y el 3,5 % en 2030.

El gobierno tomó la decisión de crear reservas estratégicas de grano en el período 2026–2028 en caso de guerra. La creación de estas reservas está prevista inicialmente en las regiones más septentrionales del país y, posteriormente, su extensión al resto del territorio. Desde la perspectiva gubernamental, si se produjera un ataque ruso contra un país de la OTAN, la guerra no sería rápida y podrían surgir problemas para garantizar el acceso de la población a los alimentos.

Un aspecto importante de la preparación de Suecia para una posible guerra es el aumento del tamaño de sus fuerzas armadas. En 2025, estas cuentan con aproximadamente 66.800 efectivos. La doctrina militar sueca se apoya en gran medida en los reservistas, por lo que el gobierno planea aumentar gradualmente el número de reclutas: 10.000 al año hasta 2030 y 12.000 anuales entre 2032 y 2035, con el objetivo de poder desplegar, en caso necesario, un ejército de 130.000 efectivos en 2030.

Muchas de las decisiones están previstas para el período 2026–2035, lo que indica que Suecia aún no está plenamente preparada para una posible guerra. Precisamente esta falta de preparación puede ser uno de los factores que motivan a Suecia a apoyar de manera tan activa a Ucrania, desde la asistencia financiera, militar y humanitaria hasta el respaldo activo en el ámbito diplomático.

¿Y si la guerra empieza mañana?

A pesar de que actualmente Suecia no está preparada para una guerra, hay que partir del hecho de que un enemigo potencial no esperará a que los países de la OTAN completen todos los preparativos necesarios. Rusia ya está llevando a cabo una guerra híbrida contra los países de la Alianza. Solo en el último período se pueden señalar la interferencia en el funcionamiento del GPS en el mar Báltico, la incursión de cerca de dos decenas de drones en territorio polaco, la aparición de drones sobre aeropuertos daneses y noruegos, y el acto más descarado: la incursión de tres cazas rusos en el espacio aéreo de Estonia.

De este modo, Rusia, por un lado, pone a prueba la reacción de los países de la OTAN y su capacidad para oponerse eficazmente, y por otro, trata de intimidarlos con el objetivo de que cesen su apoyo a Ucrania.

En el caso de Dinamarca, se reveló que no contaba con tales capacidades, por lo que Suecia proporcionó al país sistemas antidrones para proteger la cumbre de la UE del 1 de octubre. En 2026, Suecia planea desplegar sistemas antiaéreos de artillería en Letonia para contrarrestar drones. De esta manera, Suecia ya está contribuyendo a la protección de sus aliados.

Sin embargo, la guerra híbrida y una guerra a gran escala no son lo mismo. Si Rusia inicia una guerra contra la OTAN, Suecia tendrá que operar con las fuerzas de las que disponga en ese momento. Como ya se mencionó, actualmente las Fuerzas Armadas suecas cuentan con alrededor de 66.800 efectivos, además de 5.800 oficiales de reserva y 26.500 miembros de las fuerzas de defensa territorial. En cuanto al equipamiento, las cifras aproximadas actuales son las siguientes:

Fuerzas terrestres: alrededor de 110 tanques Stridsvagn 122, que se prevé modernizar al estándar Stridsvagn 123A (2027–2030), 26 sistemas de artillería autopropulsada y unos 6.800 vehículos blindados de combate, incluidos los vehículos de combate de infantería Stridsfordon 90 (CV90). Además, se han encargado 44 nuevos tanques Leopard 2A8 (Stridsvagn 123B), cuya entrega se espera entre 2028 y 2031, así como 50 VCI CV9035 MkIIIC.

Fuerza aérea: 90 cazas JAS 39 Gripen en las versiones C y D, 1 en la versión E (se prevé recibir otros 59 de la versión E hasta 2030), 6 aviones de transporte TP 84 Hercules, 2 aviones de reconocimiento radar S 100 D, 2 aviones de inteligencia electrónica S 102, 1 avión de transporte pesado Boeing C-17, 2 aviones para el transporte de la alta dirección del Estado, 2 aviones TP 100 que pueden utilizarse tanto para transporte de personal como para vigilancia, 1 avión de entrenamiento SK 60 y alrededor de 50 helicópteros.

Fuerza naval: 5 submarinos, 7 corbetas, 9 dragaminas y 14 patrulleras. Entre 2031 y 2033 se espera la entrega de 2 submarinos adicionales, y hasta 2028 Suecia debería recibir 20 nuevas embarcaciones de desembarco.

¿A qué fuerzas tendrá que enfrentarse Suecia junto con sus aliados si Rusia decide iniciar una guerra a gran escala contra los países de la OTAN? En realidad, es imposible determinar qué fuerzas tendrá Rusia en ese momento —si es que llega a producirse—, qué fuerzas decidirá emplear y si en el ataque participarán únicamente las Fuerzas Armadas rusas.

En cuanto a los posibles escenarios de una guerra de Rusia contra la OTAN, Moscú podría iniciar un ataque intentando tomar el control del corredor de Suwałki (una franja de 70 kilómetros en la frontera entre Polonia y Lituania que, de quedar bajo control ruso, conectaría Kaliningrado con Bielorrusia y aislaría a los países bálticos del resto de la OTAN), desde el territorio de Bielorrusia, de forma simultánea con una invasión de Letonia y Estonia desde su propio territorio. Otra opción sería iniciar una operación naval con la toma de tres islas estratégicas: Gotland (Suecia), Bornholm (Dinamarca) y el archipiélago de Åland (Finlandia).

Dado que estos escenarios no son mutuamente excluyentes, Suecia corre el riesgo de verse directamente bajo ataque en caso de que estalle una guerra (la isla de Gotland), y en tal situación no tendría otra opción que defenderse contando con la ayuda de sus aliados de la OTAN.

En el caso del corredor de Suwałki, es difícil decir si el liderazgo sueco tomaría la decisión de enviar sus propias tropas: ello dependería tanto de las decisiones adoptadas por los gobiernos de otros países miembros de la OTAN como de quién se encuentre en el poder en Suecia en ese momento.

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Kostiantyn Hlushko, analista y comentarista del centro "Resurgam" de política de Europa del Norte

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